¡Hola! Soy Caro, fundadora de Meru. Quiero contarte una historia que empieza —por lo menos— 30 años atrás, desde mi historia familiar y mi introspección personal.

Cuando tenía 1 año, mis padres crearon su propio emprendimiento de trajes de baño, que con el tiempo fue creciendo y se convirtió en una fábrica textil que hoy produce muchos productos más.

 

La fábrica funcionaba justo al lado de la casa de mis abuelos. Mientras mis padres trabajaban, muchas tardes las pasaba con ellos: veranos enteros yendo al club de mi abuela a disfrutar con ella de la pileta y del sol. Y al final del día pasaba por la fábrica a saludar y jugar. Crecí entre rollos de tela, hilos y accesorios, viendo a mis padres dedicarse con mucha pasión a la industria textil.

 

 

Años más tarde empecé a trabajar y formarme dentro de la fábrica, aprendiendo con más profesionalismo todo eso que me resultaba tan familiar: la moldería, la selección de telas, los colores, la confección y la búsqueda de calidad.

Tenía la estructura y los conocimientos para diseñar mi propia colección de trajes de baño, pero arrastraba una contradicción silenciosa: en la medida en que fui creciendo, empecé a sentir que las mallas no eran lo mío y que, para disfrutar plenamente el verano, debía cumplir cierto estándar o mandato social sobre mi cuerpo.

 

Con el tiempo entendí que esta exigencia invisible no era individual, sino una presión social y colectiva que sentimos la mayoría de las mujeres. Así que empecé a pensar en mi vínculo con el verano desde otro lugar, corriendo las presiones sociales y concentrándome en lo que a mí me inspiraba: compartir con mi abuela, que era una mujer llena de vitalidad, que amaba profundamente el agua, la playa, el sol y el mar.

 

 

Decidí crear Meru contemplando todo esto, como una propuesta cuidada y pensada para crear prendas con un calce real que aporte comodidad y seguridad, para mujeres de todas las edades.

 

El nombre Meru nace de una leyenda de las costas del mar Mediterráneo sobre un coral «Merulina»: los pedacitos de coral que el mar arrastraba a la orilla los recogían las abuelas y se los regalaban a las nuevas generaciones como amuleto de amor y protección. Meru es eso: un puente que conecta a las mujeres de distintas generaciones. Y una invitación a reconciliarnos con el verano y la belleza natural propia de cada mujer.

 

Espero que cada persona que elija Meru pueda encontrar la prenda que mejor represente su versión actual, en cualquier etapa de la vida.

 

 

Iniciamos este camino con pijamas de satén diseñados para brindar confort y elegancia en los momentos de descanso en casa, abriendo paso a nuestro fuerte: trajes de baño respaldados por tres décadas de tradición y pasión por el mundo textil.

 

 

Bienvenidos a Meru //